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Elige la etapa de desarrollo

Cada momento del crecimiento presenta necesidades diferentes. Selecciona la etapa que deseas consultar para conocer los tratamientos y el enfoque terapéutico más adecuado.

Primeros meses de vida

Desarrollo y neurodesarrollo

Crecimiento y adaptación corporal

Movimiento y recuperación funcional

Bebés (0 a 3 años)

Los primeros meses son una oportunidad única para intervenir.

Los primeros meses y años de vida son una etapa de cambios fascinantes y vertiginosos. Es el momento en el que se construyen los cimientos del movimiento, la postura y el aprendizaje. A través de la Terapia Manual Pediátrica Integrativa (TMPI) y técnicas sumamente suaves y respetuosas, acompaño a las familias para devolver el bienestar, el confort y el equilibrio al bebé.

Bebé durante una sesión de fisioterapia pediátrica y neurodesarrollo en Pamplona

En el ámbito clínico, hablamos de "neonato" para referirnos al bebé durante sus primeras cuatro semanas de vida. Este primer mes tras el nacimiento es un periodo de adaptación absolutamente fundamental, en el que el bebé pasa de la seguridad y contención del útero materno a enfrentarse al mundo exterior. Es una etapa de cambios rápidos y cruciales donde su pequeño cuerpo debe realizar ajustes inmediatos en la respiración, la circulación, el sistema digestivo, la organización del sistema excretor y la forma de alimentarse. Además, es el momento clave en el que se comienzan a establecer los primeros y vitales vínculos afectivos con su familia y sus cuidadores.


La llegada al mundo, sea como sea, siempre implica un proceso biomecánico complejo. Por este motivo, desde la fisioterapia pediátrica consideramos que todos los bebés deberían recibir una valoración inicial durante este primer mes de vida.


Esta evaluación temprana nos permite identificar si el estrés del nacimiento o un parto difícil han generado tensiones estructurales en el cuerpo del bebé. A menudo, estas pequeñas restricciones físicas son la causa oculta detrás de la aparición de ciertas disfunciones (como las dificultades en el inicio de la lactancia), asimetrías posturales o un estado de gran irritabilidad en el bebé.


En esta primera sesión, realizamos un amplio abanico de valoraciones clínicas, entre las que destacan:


  • Sistema Visual y Cervical: Valoramos el sistema visual del neonato, su movilidad ocular y la íntima vinculación de estos con su sistema cervical.


  • Automatismos y Circuitos Primitivos: Evaluamos sus automatismos para asegurarnos de que los circuitos neurológicos primitivos del neonato funcionan correctamente.


  • Identificación y Medición de Asimetrías Craneales: En caso de observar cualquier tipo de asimetría craneal, incluso si es leve, aplicamos un sistema de medición específico. Esto nos permite objetivar, clasificar con máxima precisión el tipo de asimetría y realizar un seguimiento riguroso, aportando total seguridad y claridad científica a la familia desde el primer momento.


  • Lactancia y Alimentación: Determinamos el tipo de alimentación (pecho materno o biberón) y analizamos a fondo su mecánica. Evaluamos si el neonato presenta alguna dificultad para alimentarse o si, en el caso de la lactancia materna, el proceso está generando daño o dolor en el pecho.


  • Esfera Digestiva: Revisamos su confort intestinal, prestando atención a cómo son sus deposiciones, si existe alguna dificultad digestiva o si puede presentar problemas asociados a un reflujo.


  • Nivel de Irritabilidad: Valoramos de forma específica el tipo y grado de irritabilidad que pueda presentar el bebé para comprender qué nos está comunicando su sistema nervioso y físico.


  • Acompañamiento y Pautas para la Familia: Explicamos a la familia el abordaje que deben llevar a cabo en su día a día. Hacemos especial hincapié en la importancia de colocar al bebé boca abajo siempre que esté despierto y les enseñamos cómo hacerlo correctamente. Además, asesoramos sobre los beneficios y el uso del porteo ergonómico, entre un largo etcétera de valoraciones y consejos que completan esta primera visita.

Es frecuente que las familias acudan a consulta al notar aplanamientos o asimetrías en la cabeza de su bebé (plagiocefalia, braquiocefalia). Aunque a menudo se resta importancia afirmando que "es solo una cuestión estética que se pasará con el tiempo", la evidencia clínica nos demuestra lo contrario.


Estas deformidades posicionales suelen estar íntimamente ligadas a condicionantes del embarazo, del parto o, muy frecuentemente, a tensiones y limitaciones en la movilidad del cuello (tortícolis). Un bebé que no puede girar libremente la cabeza apoyará siempre el mismo lado, generando ese aplanamiento.


El impacto en el neurodesarrollo Liberar estas tensiones es fundamental. El análisis clínico actual relaciona las asimetrías craneocervicales no resueltas con posibles alteraciones en el desarrollo motor (retrasos al empezar a gatear o caminar) y dificultades en la integración visual.



¿Cómo abordamos las asimetrías en consulta?


  • Medición Clínica Objetiva: No nos basamos solo en la observación. Utilizamos instrumentos de medición precisos para determinar el grado exacto de asimetría y trazar un plan seguro.


  • Terapia Manual Pediátrica (TMPI): Mediante técnicas sumamente suaves y respetuosas, liberamos las restricciones del cuello y las tensiones del cráneo para que este pueda crecer en armonía.


  • Pautas para la Familia: Enseñamos medidas clave de reposicionamiento, ergonomía, porteo y la importancia del juego boca abajo supervisado (tummy time).


  • Acompañamiento Integral: En los casos severos donde el equipo médico paute el uso de una órtesis craneal (casco), el trabajo de fisioterapia sigue siendo esencial para garantizar que el cuello mantenga su movilidad y el bebé se adapte con el máximo confort.

La lactancia es un proceso fisiológico, pero no siempre es fácil y, sobre todo, nunca debe doler. Si como madre experimentas dolor o grietas, o si observas que tu bebé hace chasquidos al mamar, necesita tomas interminables, se atraganta o se muestra irritable frente al pecho o el biberón, es el momento de revisar la mecánica de su alimentación.


El abordaje de las dificultades de succión A menudo, los problemas de agarre no son una cuestión de "técnica", sino de biomecánica. En consulta realizamos una valoración exhaustiva de la succión y la deglución del bebé. Evaluamos la movilidad de su lengua, la mandíbula y, muy especialmente, las posibles tensiones en su sistema cervical y craneal que puedan estar actuando como un freno para alimentarse correctamente.


Anquiloglosia (Frenillo restrictivo) y Trabajo Multidisciplinar En ocasiones, la dificultad radica en la presencia de un frenillo lingual corto o restrictivo (anquiloglosia). En estos casos, el abordaje en red es fundamental. Trabajo en estrecha colaboración con pediatras y odontopediatras.


Si el equipo determina que es necesaria una pequeña intervención (frenectomía), el papel de la fisioterapia pediátrica es indispensable en dos fases:


  • Fase Previa: Preparamos y relajamos la musculatura orofacial y cervical, así como su estructura craneal, para facilitar la intervención.


  • Fase Posterior: Evitamos la formación de adherencias en la cicatriz y reeducamos el movimiento. El objetivo es que la lengua, la mandíbula y el cuello integren su nueva libertad de movimiento, asegurando por fin una lactancia eficaz, cómoda y placentera para ambos.

El llanto inconsolable o la dificultad para expulsar gases y hacer caca generan una enorme angustia familiar. A menudo, estos cuadros de cólicos o reflujo se asumen como una simple "inmadurez" transitoria, pero desde mi experiencia clínica constato que frecuentemente esconden tensiones mecánicas y un estado de alerta en el sistema nervioso.


La digestión del bebé no depende solo de su tripa. Mediante técnicas de Terapia Manual Pediátrica (TMPI) extremadamente suaves, no me limito a tratar el abdomen, sino que busco el origen del problema:


  • Liberación Cráneo-Cervical: Alivio las tensiones en el cuello y la base del cráneo para liberar el nervio vago (encargado de regular la digestión), ayudando al bebé a salir de ese estado de estrés constante.


  • Equilibrio del Diafragma: Libero la tensión torácica, un paso clave para reducir la presión sobre el estómago y minimizar las bocanadas o el reflujo.


  • Relajación Abdominal y Pélvica: Facilito la motilidad intestinal natural para que el bebé gestione los gases y supere la disquecia sin dolor.

Las afecciones de las vías respiratorias altas y la acumulación de mucosidad son muy frecuentes en los primeros meses de vida. En consulta, abordo estas situaciones para liberar el bloqueo del moco, evitando que descienda a las vías bajas (el pulmón) y previniendo así complicaciones mayores como la bronquitis.


Para garantizar la máxima seguridad, mi intervención se basa en un diagnóstico clínico preciso y una monitorización constante:


  • Valoración y Monitorización Respiratoria: Antes de aplicar cualquier técnica, realizo una auscultación minuciosa con fonendoscopio y determino el nivel de saturación de oxígeno del bebé. Esto me permite evaluar con exactitud el alcance real de la dificultad respiratoria y adaptar el tratamiento de forma totalmente segura.


  • Liberación Orofacial y Estructural: Mediante el Concepto de la Terapia Manual Pediátrica (TMPI), aplico técnicas manuales suaves en la esfera orofacial y cervical para eliminar las restricciones mecánicas que bloquean el moco, facilitando su drenaje natural y despejando la vía aérea alta.


  • Higiene Nasal Efectiva: Entreno y guío a la familia para realizar un correcto lavado nasal en casa de forma segura y eficaz, garantizando que el sistema se mantenga libre de congestión y mucosidad.


  • Facilitación del Descanso y la Alimentación: Al liberar al bebé de ese colapso respiratorio, restauro su capacidad para succionar y lactar sin fatigarse, permitiéndole recuperar el sueño profundo y reparador que tanto necesita.

La maduración infantil es un proceso dinámico y único en cada bebé. El movimiento es el gran constructor del cerebro: conquistar cada hito motor significa trazar autopistas neuronales, conectar ambos hemisferios cerebrales y activar el sistema vestibular (el centro del equilibrio).


  • El viaje del desarrollo motor: Es una secuencia fascinante de conquistas que nacen en el suelo. 


  • La secuencia de hitos: Voltear, pivotar (el apoyo contralateral de un brazo y la pierna opuesta para girar, lo que supone su 1ª organización contralateral), reptar, gatear y lograr alcanzar por sí solos la sedestación (sentarse sin ayuda). A esto le sigue la postura de "caballero" para lograr ponerse de pie, el desplazamiento lateral apoyado en muebles, hasta culminar finalmente en la marcha independiente.


  • Cada bebé tiene su propio ritmo: Es vital entender que cada niño alcanza estos hitos en su propio tiempo. El ritmo de adquisición dependerá de características propias del bebé: su tamaño, su envergadura, su musculatura más hipotónica o hipertónica.


  • Dormir boca arriba, jugar boca abajo (Tummy Time): Para que el bebé desarrolle todo este potencial, necesita el entorno adecuado: el suelo. Fomentar el juego boca abajo (siempre despierto y bajo supervisión) es vital desde las primeras semanas. Este abordaje respetuoso desarrolla el tono muscular cervical, capacita para poder desplegar al bebe hacia la extensión de sus brazos, todo ello previene el aplanamiento craneal y prepara biomecánicamente su cuerpo para todos los hitos posteriores.


  • Evaluación motora a través del juego: Evaluar a un bebé es un desafío clínico único. En consulta, la observación del bebé y de sus movimientos espontáneos en un entorno de juego es fundamental. En este proceso, la participación familiar es clave: vuestra información me guía para entender sus estrategias motoras y detectar cualquier desviación del desarrollo típico.



¿Qué pasa si hay dificultades o bloqueos? Un bebé no deja de moverse o se salta un hito porque no quiere, sino porque encuentra un freno que se lo impide. Mediante una valoración minuciosa, determino qué factores biomecánicos están dificultando el movimiento, buscando la causa.


Fisioterapia en la etapa escolar: estructura, procesamiento y aprendizaje.

Etapa escolar (6 a 12 años)

Fisioterapia en la Etapa Escolar: Estructura, Procesamiento y Aprendizaje

Para que el aprendizaje fluya, el niño/a necesita un mapa cortical bien organizado. Cuando hay desorganización en esta estructura, el enorme esfuerzo que realizan en el colegio no resulta eficaz. En este Centro de Fisioterapia Pediátrico vamos a la raíz:


  • Búsqueda de Causas: Evaluamos la organización de su mapa cortical y la calidad de sus automatismos para entender el origen de las dificultades.


  • Soporte Estructural: Aseguramos que su estructura física sea capaz de sostener, sin colapsar, la enorme exigencia de atención, visión y escucha escolar.


  • El engranaje perfecto (Visión, Audición, Odontopediatría y Osteopatía Craneal): Los ojos y los oídos están en el cráneo; cualquier tensión mecánica dificulta su función. A través de técnicas manuales suaves liberamos tensiones o dificultades estructurales que puedan estar interfiriendo en el equilibrio y organización general de estos sistemas, ayudando y facilitando el tratamiento del profesional de la visión (optometristas) de los especialistas del sistema auditivo o los profesionales Odontopediatras, para que su trabajo sea más rápido y eficaz.

ADOLESCENCIA

Fisioterapia en la Adolescencia: Desarrollo, Postura y Actividad Física

El crecimiento acelerado típico de la adolescencia pone a prueba la capacidad adaptativa del cuerpo. En este Centro de Fisioterapia Pediátrico acompañamos esta fase crucial mediante una valoración global basada en el Concepto TMPI:


  • Valoración de Desajustes Posturales: Evaluamos alteraciones frecuentes como la hipercifosis postural (cabeza adelantada) o la hiperlordosis lumbar, identificando las rigideces, adaptaciones o tensiones profundas que puedan estar desequilibrando la estructura a nivel general.


  • Tratamiento y Reeducación: Ayudamos al sistema a integrar correctamente sus apoyos y realizamos una labor fundamental de educación postural adaptada a su realidad diaria (horas de estudio, uso de pantallas y descanso).


  • Prevención en la Actividad Deportiva: Una postura no integrada repercute directamente en el deporte. Equilibramos la estructura para asegurar que el cuerpo asuma el ejercicio y el impacto de forma segura, previniendo la aparición de dolor, lesiones o dificultades biomecánicas.
Adolescente en sesión de fisioterapia trabajando la postura y la actividad física con un balón medicinal.
Análisis biomecánico del pie con sensores en clínica de fisioterapia.

LESIONES DEPORTIVAS, TRAUMATOLOGÍA Y MARCHA

Fisioterapia en la Adolescencia: Desarrollo, Postura y Actividad Física

El juego intenso, las caídas y la práctica deportiva forman parte del desarrollo, pero a veces traen consigo lesiones. En este Centro de Fisioterapia Pediátrico abordamos estos problemas respetando minuciosamente los tiempos biológicos de curación de cada tejido:


  • Lesiones y Traumatología: Tratamos esguinces, sobrecargas, contracturas y dolores derivados de la actividad física o el juego. Nuestro objetivo es acelerar la recuperación y evitar que el niño/a, consolide posturas compensatorias que puedan alterar su biomecánica a largo plazo.


  • Dificultades en la Marcha: Realizamos una evaluación global y pormenorizada del patrón de movimiento si observáis tropiezos frecuentes, falta de coordinación, caídas sin motivo aparente o la persistencia de la marcha de puntillas. Buscamos el origen estructural para devolver la eficiencia al caminar.


  • Readaptación Segura: Acompañamos al niño o adolescente durante todo su proceso físico, asegurando que recupere la fuerza muscular, la movilidad articular y, sobre todo, el control motor adecuado para regresar a sus juegos, actividades, entrenamientos con total seguridad.

Acompañando el desarrollo desde los primeros meses de vida

Una valoración temprana permite detectar y tratar de forma precoz alteraciones que pueden influir en el desarrollo del bebé, niño o adolescente. Estoy aquí para acompañarte y resolver tus dudas.